En mi casa, en la cárcel, en el
infierno, en el corazón de todos los que me quiere, en la mente de los que me
recuerdan, en el aire en constante movimiento, en el mar infinito, en las
lágrimas de los cocodrilos y la risa de las hienas, en cada hoja del árbol y en
cada árbol de bosque, en el lugar donde muren los sueños y naces las ilusiones,
en la galaxia inexistente, en el mismo lugar donde viven los cuentos de hadas y las historias de fantasía, en la casa de mi hermano, en bucle eterno de
contradicciones e incoherencias, en un paraíso marchito, bajo el puente a
Narnia y en el camino a Terabithia, en cada estrella del cielo, en ningún lugar
y en todos los sitios. Mi hogar es algo etéreo e indefinido.
Un blog para expresar ideas, sueños y esperanzas sin temor alguno. Todos sois recibidos con los brazos abiertos.
miércoles, 11 de abril de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
¿Nadar para vivir…?
Nadar en el significado de la
nada implica no saber ahogarse en los problemas de la vida.
Nadar en un mar de dudas es
flotar en un desierto de preocupaciones.
Nadar entre las emociones significa
escupir a la vida.
Nadar por los sueños es, en
realidad, apuñalar las ilusiones de lo demás.
Nadar con los vivos implica
bucear hacia el camino de la muerte.
Nada no sirve para vivir solo sirve
para flotar.
Nadar no es mover los brazos y
piernas. Es agitar las alas bajo el agua.
Nadar lo hacen lo peces; en
cambio nosotros chapoteamos en la laguna de la vida.
Nadar es un deporte lleno de
fracasos.
Nadar es meterse en el agua y
dejarse llevar.
Nadar implica sufrir en un mundo
lleno de espinas.
Nadar no tiene sentido.
Nadar no posee ningún objetivo.
Nadar no sirve para nada.
Nadar solo sire para uno mismo.
Nadar… ¿Qué significa para ti? ¿Qué
implica?
martes, 27 de marzo de 2012
La Noche
Al abrigo de la Noche los dolores desaparecen,
te arropa con su
manto de estrellas con gesto protector.
La Noche es una
madre protectora que con sumo cuidado mima el corazón roto.
Lo desinfecta y
cose y con infinita paciencia lo mece en su seno;
mientras le viento
nocturno,
susurra la nana de
los astros
Dulce melodía que
sana las heridas.
La Noche es una
madre comprensiva.
Siempre está allí
cuando se la necesita y cuando no también pero se aparta y no molesta;
se queda callada
en su manto de estrellas.
Sabe cuando
acercarse, cuando se quiere su abrazo y cuando se necesita la soledad.
En la Noche los
dolores se vuelven sordos y los recuerdos mudos.
Y es cierto que
tiempo todo lo cura pero…
no es nada más que la panacea que la Noche
suministra.
Por la Noche
puedes soñar y ella te deja;
te mece entre sus
brazos usando la luna como almohada.
La Noche es una
sabía protectora del alma humana.
La cuida y repara
con cuidado poniendo ello toda su aura.
Pero un defecto
tiene la Noche.
Y es que una
herida que ya es nula la abre y hurga.
Todo con el deseo
de que se cure del todo.
A la Noche no la
vale un “ya no me duele” o “si ni siquiera lo noto”.
Una herida es existe
y su misión como madre protectora
es cuidarla y
tratarla para que sane bien y sin dejar marca.
Es por eso que la
Noche es odiada por mucho pero también es amada por muchos más.
La Noches te
cuida, respeta y escucha.
Jamás te hiere o
grita.
Siempre te protege
y mima.
Abre tu mente al
infinito y cuida tu cuerpo en la tierra.
Por eso la Noche
es la cura del alma,
Es el alimento del
corazón.
Y al almohada de
los sueños.
Por eso te deseo:
Buenas Noches.
El Marionetista
Hilos finos de blanco azulado,
luminosos y opacos van descendiendo
entre las sombras en busca de su marioneta. Buscan su lugar en la pequeña
figura de madera para que en las manos del Marionetista pueda volver a la vida.
Cuando por fin llegan a su objetivo se colocan con gran precisión en cada
extremidad y articulación. Ahora está terminada la marioneta y pasa a formar
parte de la colección.
Es una gran colección; hay una
marioneta de todo. Hay de reyes de todos y cada uno de los países del mundo y
de todas las épocas; hay de príncipes y princesas; malvados dragones y
horribles trolls, hadas y ninfas de los bosques, hay árboles y toda clase de
animales, incluso tiene multitud de piedras la colección, hay de todo… incluso
una marioneta de la Muerte. Es una colección magnífica y única. Todas y cada
una de las marionetas son de madera de gran calidad y la pintura es
excepcional, les da un gran realismo. Son tan realistas que parece que estuvieran
vivas y durmiesen pudiendo despertar en cualquier momento. Todas estas guardas
en el carromato del Marionetista que con su dulce balanceo parece intente hacer
que sigan durmiendo.
En una noche sin luna ni
estrellas, una noche de lluvia el carromato del Marionetista llega a una aldea.
Rápidamente monta el escenario y la carpa.
Es una carpa enorme, de tela
resistente e impermeable; en el centro tiene un pequeño tragaluz para que entre
un poco de luz. La carpa tiene un dibujo de rayas sinuosas en negro y rojo. Dentro
está el escenario. Es enorme, entero de madera de olmo; tiene unos grandes
telones de terciopelo verde y justo encima del escenario y a la mitad del mismo
hay dos grandes mascaras de oro y plata. Una representa la comedia con una gran
alegría en oro; y otra representa la tragedia
con una gran pena en plata.
Ya está todo montado y la función
va a comenzar.
El Marionetista anuncia con voz
profunda que la obra va a comenzar y que el título de la misma es: “El amor
correspondido por error”. Es un título que promete así que todo el pública se
sienta y aguarda en silencia a que empiece la obra.
En la obra salen: un joven y
apuesto campesino, su perro, la amada del campesino y la Muerte. Es una tragicomedia
en la que se relata como el joven campesino intenta conquistar el amor de su
amada con la ayuda de su perro. Llega un momento en que la amada muere y el
joven campesino decide ir a buscar a la Muerte para que la devuelva a la vida.
La Muerte le pone una serie de pruebas para saber si es verdadero amor lo que siente
por la amada; el campesino las supera consiguiendo así que su amada vuelva a la
vida. Cuando vuelven al mundo mortal la amada le confiesa que está enamorada de
la muerte y que se va a casar con ella. Al final hay una gran boda entre la
Muerte y la amada pero termina de forma trágica al morir el perro envenado por
la amada puesto que el perro también amaba a la muerte, el campesino envenado
por el perro en venganza por haber hecho que la amada se case con la Muerte y
la amada muere al beber el veneno que había puesto el campesino en la copa de la
Muerte para matarla. La obra termina justo en el momento en que muere la amada
y con la jocosa frase de la Muerte: “Es que se mueren por mi huesos”, mientras
se levanta un poco la túnica y enseña una de sus huesudas piernas.
La gente ha reído y llorado con
la obra pero con el final se parten ce risa. De una risa profunda como si se
les fuera el alma en ella.
Hilos finos de blanco azulado,
luminosos y opacos van descendiendo
entre las sombras en busca de su marioneta. Debajo de ellos está el público que
ahora parece congelo en una profunda carcajada.
En la oscuridad de la carpa se distinguen
las máscaras de la comedia y la tragedia que imbuidas por una misteriosa luz
que las hace parecer brillar por si solas. En sus ojos se ven dos pequeñas
chispas azules cargadas de misterio. En cambio de sus bocas salen esos extraños
hilos de luz y sombras. Unos hilos que descienden con calma en busca de sus
presas; en busca de las nuevas marionetas que formarán parte de la colección.
Ahora reposan un una carcajada
inconclusa multitud de Marionetista. El marionetista las recoge y las guarda
pasando a formar de forma definitiva parte de su colección. Desmonta el
escenario y la carpa. Y en la noche sin luna ni estrellas, noche de lluvia se
monta en su carromato poniéndose de nuevo en camino.
En busca de nuevo público. En
busca de nuevas marionetas.
lunes, 26 de marzo de 2012
En la cueva del Olvido.
En una oscura cueva vive el Olvido;
quien teniendo como guardián al Odio trata los problemas del Amor.
Todo lo que quiera ser olvidado
ha de superar la férrea vigilancia del Odio. Ya que mucho han sido los
intentaron ser olvidados y fueron consumidos por el Odio; aunque no sabían que a
alguno de ellos se les había prohibido la entrada a la cueva del Olvido. Y
había sido el Amor quien había tomado esa decisión; pues la morada el olvido
era suya en realidad.
Tal es el dolor que habían podido
causar al Amor que este los había condenado a vivir en le recuerdo con Odio; y
de esta forma ser consumidos por el Odio en una lentitud agonizante y dolorosa.
Hay que ser muy canalla para
traicionar al Amor; y mucho tiene que haber sufrido para opte por condenar al
recuerdo eterno y lleno de dolor en vez de permitir que se funda con el Olvido.
Y no os confundáis, ya que el
Olvido es también un castigo pero llevo consigo el perdón. Por eso en la puerta
del Amor hay un cartel que reza:
“Reduce al Olvido con perdón, y
encadena al recuerdo con Odio.”
martes, 20 de marzo de 2012
Hombre-feliz
Hace mucho tiempo en un pequeño
país ya olvidado existía un hombre que siempre era feliz. Nadia sabía cuál era
su verdadero nombre ni quiénes eran sus padres o dónde había nacido. Solo sabían
que siempre estaba sonriente y que siempre alegraría el día a quien estuviera
mal; así se le empezó a llamar Hombre-feliz.
Hombre-feliz era querido por
todos; no solo por su alegría sino porque siempre estaba dispuesto a ayudar en
todo lo que hiciera falta. Podía levantar grandes cargas pues era un hombre
fuerte y musculoso; podía correr tras las ovejas que se perdían puesto que era
rápido como el viento; podía nadar contra los rápidos con sus poderosos brazos
para conseguir los mejores salmones; podía escribir las más hermosas canciones
y tocarlas puesto que tenía un don para el arte y la música; y podía enseñar a
leer y a escribir a los niños ya que era muy inteligente. A pesar de saber
hacer todo esto y de que era querido por todos solo tenía una persona a la que él
consideraba su amigo. Era un chico ciego y enfermizo, demasiado débil y
chiquito como para poder sobrevivir él solo, pero tenía una imaginación insuperable,
así que todos los días le contaba una historia distinta al Hombre-feliz para
dormir.
Todos eran felices en el país
donde vivía Hombre-feliz hasta que en
invierno su pequeño amigo enfermo. Había adquirido una enfermedad desconocida
para el médico del país y termino muriendo. Durante su enfermedad Hombre-feliz
seguida igual de radiante para que la gente no se deprimiera y no deprimieran a
su amiguito. Incluso cuando el niño exhalo su último aliento en los brazos de
su amigo no dejo de sonreír. Por un instante Hombre-feliz enterró su rostro en
el cuerpo de su difunto amigo y todos pensaron que estaría llorando ante la pérdida
de su único amigo; pero nada más lejos de la realidad, estaba riendo, cuando
levanto la cabeza se estaba partiendo de risa. Era más feliz que nunca. A raíz
de aquello la gente empezó a evitarlo porque no se creían de que su hubiera alegrado de la muerte de su amigo; lo
consideraban monstruoso.
Un día una anciana pregunto a Hombre-feliz
porque no había llorado la muerte de su amigo, acaso no le había dolido qué
muriera. Hombre-feliz la respondió:
- Claro que me ha dolido, y
mucho.-
- ¿Entonces por qué no lloras su
muerte? ¿Por qué sigues tan feliz?- insistió la anciana.
-Porque es un dolor
insignificante. Verá yo vengo de otro país. Allí cada vez que nace un niño se
le hace matar a toda su familia y cumplir la última voluntad de su madre. Mi
madre me hizo jurar antes de que terminara de estrangularla que siempre que
algo me doliera a no ser que fuera un dolor mayor que el de matar a toda tu
familia tenía que sonreír y ser feliz. Por eso no lloro; tapo el dolor de su
muerte con la de mi familia y sigo siendo feliz.- dijo Hombre-feliz con una
gran sonrisa en la cara.
La anciana aterrada se alejo de Hombre-feliz
para no volver a hablarle nunca más. La historia de Hombre-feliz no tardo en
extenderse haciendo que la gente lo repudiara. Todos menos un niño que había
perdido la movilidad de su cuerpo al nacer. La gente le preguntaba por qué iba
con ese monstruo a lo que él respondía:
- ¿Qué más dará lo que hiciera? A
mí lo que me importa es que me hace feliz. Si él sufre allá él, si no quiere
llorar no es mi responsabilidad. Yo solo quiero ser feliz.-
Esta es la historia del hombre
que desde que tenía menoría hasta que murió jamás dejo de ser feliz. El Hombre-feliz.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Comienzos de la historia...
Alzo mi puño y caen las
cabezas de mis enemigos
Bajo la espada y crecen las
flores por doquier
Lloro una perdida y los ríos
se tiñen de rojo sangre
Me quito la armadura y un gran
árbol crece donde cae
Así es el camino de la
historia
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